Los misioneros hacen presente la voz y el amor efectivo de nuestra Iglesia
El próximo domingo 23 de octubre celebraremos el Domingo Mundial de la Misiones (DOMUND), en el que la Iglesia recuerda y celebra la universalidad de su mandato evangelizador a todas las naciones y culturas.
El mensaje de este año viene recogido en el lema: «Así os envío Yo». Son las palabras que Jesucristo Resucitado dirigió a los discípulos en uno de sus encuentros tras su resurrección:
‘¡Paz a vosotros!. Como me envió el Padre, así también yo os envío. Y al decir esto, sopló y les dijo: Recibid el Espíritu Santo.’ (Jn 20,21) Palabras que siguen siendo dirigidas a cada uno de nosotros invitándonos a la misión como bien nos exhortaba Benedicto XVI en la JMJ: ‘Os sentiréis yendo contra corriente en medio de una sociedad donde impera la cultura relativista que renuncia a buscar y a poseer la verdad. Pero el Señor os ha enviado en este momento de la historia, lleno de grandes desafíos y oportunidades, para que, gracias a vuestra fe, siga resonando por toda la tierra la Buena Nueva de Cristo.’ (Cf. Vigilia 20/08/2011).
Por tanto, como Iglesia estamos también llamados a ser fieles a la acción del Espíritu Santo y continuar la misión encomendada por Jesucristo a los Apóstoles y a cada uno de nosotros. Conscientes, pues, de que somos el Cuerpo de Cristo y que como miembros de él todos tenemos una función que realizar, dispongámonos a asumir el mandato misionero de anunciar la Buena Noticia a todos los pueblos, para que todos los hombres puedan experimentar la misericordia y el amor de Dios manifestados en Cristo Jesús.
Os invito a todos a realizar un signo de comunión con vuestra ayuda económica, y sobre todo os animo a orar insistentemente por los misioneros y las misioneras que están llevando a la práctica las palabras de Cristo en lo que podríamos llamar primera línea de la misión, es decir, allí donde todavía el Evangelio no ha echado raíces profundas y necesita ser proclamado en medio de dificultades y persecuciones; de un modo especial oremos por los que pertenecen a nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez, porque hacen presente la voz y el amor efectivo de nuestra Iglesia en los diversos lugares del mundo. Un abrazo afectuoso en María Nuestra Madre Inmaculada.
+Mons. José Mazuelos Pérez
Obispo de Asidonia-Jerez


