La música es testigo de las raíces cristianas de Europa

El jueves 20 de mayo en el Aula Pablo VI se llevó a cabo un concierto en honor de Su Santidad Benedicto XVI con ocasión de la Jornada de Cultura y Espiritualidad Rusa en el Vaticano, promovida por Su Santidad Kirill, Patriarca de Moscú y de todas las Rusias. El saludo del Patriarca fue leído por el Metropolita Hilarion Alfeyev, Presidente del Departamento para los Asuntos Exteriores del Patriarcado de Moscú. Tres grupos musicales de excepción; la Orquesta Nacional rusa, la Capilla de los Cuernos de San Petersburgo y el Coro Sinodal de Moscú, interpretaron las obras de diversos compositores rusos como Rachmaninov, Rimskij-Korsokov, Mussorgkij, Bortnkanskij, Chajkovskij, Vavilov y el mismo Metropolita Hilarion, del cual fue interpretada la Sinfonía para Coro y Orquesta “Canto de la Ascensión”. Para concluir el concierto, el Papa expresó su gratitud al Patriarca Kirill y a los artistas y saludó a la Delegación del Patriarcado de Moscú, a los embajadores y a las autoridades presentes, y agregó:

Benedicto XVI: “Como he afirmado muchas veces, la cultura contemporánea y, particularmente la europea, corre el riesgo de la amnesia, del olvido y, por lo tanto, del abandono del extraordinario patrimonio suscitado e inspirado por la fe cristiana, que constituye la estructura esencial de la cultura europea, y no sólo de ella. Las raíces cristianas de Europa están constituidas, de hecho, más que por la vida religiosa y el testimonio de muchas generaciones de creyentes, también por el inestimable patrimonio cultural y artístico, digno de elogios e instrumento valioso de los pueblos y los países en donde la fe cristiana, en sus diversas expresiones, han dialogado con las culturas y las artes, las han animado e inspirado, favoreciendo y promoviendo como nunca la creatividad y el genio humano. También hoy, esas raíces están vivas y son fecundas en Oriente y Occidente y pueden, más aún, deben inspirar una nueva humanidad, una nueva estación de auténtico progreso humano, para responder eficazmente a los numerosos y, muchas veces, cruciales desafíos que nuestras comunidades cristianas y nuestras sociedades deben enfrentar, el primero de todos, la secularización, que no sólo empuja a prescindir de Dios y su proyecto, sino que termina por negar la dignidad humana, en vista de una sociedad regulada sólo por intereses egoístas”.

Acerca del autor

Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes