Papa: “El conocimiento crece sólo si ama la verdad”
“Es importante reservar cada día un cierto tiempo a la meditación de la Biblia para que la Palabra de Dios sea lámpara que ilumina nuestro camino cotidiano sobre la tierra”. Con estas palabras Benedicto XVI acogió esta mañana a los peregrinos reunidos en la plaza San Pedro con motivo de la audiencia general. Un encuentro dedicado a la floreciente teología latina del siglo XII. Durante la catequesis el Papa precisó que fueron dos los ambientes en los cuales se desarrolló esta ferviente actividad: los monasterios y las escuelas urbanas. En los monasterios la teología se convirtió en “meditación, oración y canto de alabanza”. En este horizonte el pontífice recordó el Sínodo de los obispos de 2008, dedicado a la “Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia” y reafirmó la importancia de la misa dominical en la vida del cristiano. En las escuelas urbanas del siglo XII, en cambio, se apuntaba a “presentar la unidad y la armonía de la Revelación cristiana con un método que ofrece confianza a la razón humana”. La teología escolástica, entonces, todavía hoy, “nos recuerda que entre fe y razón existe una natural amistad”. “Fe y razón, en diálogo recíproco, concluyó Benedicto XVI, vibran de gozo cuando las dos están animadas por la búsqueda de la íntima unión con Dios”.
Benedicto XVI: “Son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se levanta hacia la contemplación de la verdad”.


