Una tierra con sólidas raíces cristianas
“Una tierra bendecida con un extraordinario ejército de misioneros y de mártires, como también de santos contemplativos, entre los que quisiera recordar particularmente a santa Inés de Bohemia, cuya canonización, hace veinte años, fue mensajera de la liberación de este país de la opresión atea”.
Lo ha recordado el Papa Benedicto XVI en el discurso de despedida de la República Checa antes de regresar al Vaticano.
El Papa ha recordado los momentos de estos tres días y ha subrayado la importancia del diálogo ecuménico para sanar las divisiones religiosas del pasado. Ha reafirmado el rol de la comunidad académica en la búsqueda de la verdad sin compromisos.
“He sido particularmente feliz -ha explicado Benedicto XVI- de encontrar a los jóvenes y de animarles a construir sobre las mejores tradiciones del pasado de esta nación, de modo particular sobre la herencia cristiana”.


