No olviden las raíces cristianas
Beda el venerable, evangelizador de las Islas británicas entre los siglos VII y el VIII, contribuyó a la edificación de la Europa cristiana. Lo recordó Benedicto XVI, que dedicó la catequesis de la audiencia general a ilustrar las obras de este importante erudito de la Edad Media. Su modo de hacer teología, entrelazando la Biblia, la liturgia y la historia, lleva un mensaje actual. A los estudiosos, dijo el Papa, recuerda que la palabra de Dios se presenta de forma atrayente para los fieles. A los pastores les hace presente que concedan prioridad a la predicación y al uso de la lengua vernácula. A los religiosos y religiosas pide colaboración en la evangelización. A los laicos les enseña a orar y a formarse en el Evangelio y a los padres de familia les recuerda que deben dar prioridad la educación cristiana de sus hijos. Por este esfuerzo inagotable Beda ha sido comparado a un nuevo sol que Dios ha hecho surgir desde Occidente para iluminar el mundo.


